Al margen de las sanciones de tráfico habituales que todos conocemos, como el exceso de velocidad, circular sin cinturón o mientras se habla por el móvil, existen muchas otras infracciones relacionadas con el estado del vehículo que pueden acarrear una multa. Midas, la cadena especialista en el mantenimiento integral del automóvil, las explica a continuación.

  1. La importancia de un neumático en buen estado. Ls ruedas son la única parte del vehículo que está en contacto directo con el asfalto y que es fundamental que estén en perfecto estado para garantizar, entre otras cosas, un buen agarre. No es sólo una cuestión de seguridad, sino que además en España hay un mínimo legal (1,6 mm) en la profundidad del dibujo del neumático, algo que, si no se cumple, la DGT puede sancionar con hasta 200 euros por cada rueda en mal estado.
  2. Matrícula a la vista. La matrícula es una parte obligatoria de cualquier vehículo y sirve como elemento de identificación, tanto del propio vehículo como del propietario. Si se circula con la matrícula sucia o deteriorada o con la luz que la ilumina fundida, pueden llegar a multar con hasta 200 euros. Y en el supuesto caso de que el motivo por el que no se puede identificar correctamente la matrícula fuera que se ha manipulado conscientemente, la sanción puede llegar hasta los 6.000 euros, además de la pérdida de seis puntos del carnet.
  3. Luces necesarias para ver “y que te vean”. Los faros del vehículo no sólo sirven para que el conductor del mismo vea mejor en circunstancias de poca visibilidad u oscuridad, sino que es la forma de que el resto de conductores lo sitúen en la vía y, por tanto, no colisionen con él. Por eso, y teniendo en cuenta que supone un riesgo evitable, circular con una luz fundida (o con poca luminosidad) o hacerlo sin las luces en condiciones óptimas, puede ser motivo de multa y costar hasta 200 euros. Además, llevar los intermitentes fundidos o no usarlos para advertir a otros conductores de una maniobra tiene la misma penalización.
  4. Buena visibilidad para garantizar seguridad al volante. Gran parte de la información que recibe el conductor cuando circula la recibe a través de la vista; por eso, circular sin obstáculos que impidan una buena visibilidad es fundamental para evitar imprevistos. Realizar un buen mantenimiento del estado de todos los cristales del vehículo, revisar las escobillas del limpiaparabrisas una vez al año o utilizar sólo cristales tintados homologados, son algunos de los consejos para evitar sanciones que pueden oscilar entre los 80 y los 200 euros por entorpecer la visibilidad del conductor.
  5. Quedarse sin gasolina puede salir caro. En este caso, no es el propio hecho el que puede conllevar una multa, sino que son las consecuencias de quedarse sin gasolina lo que puede hacer que la sanción ascienda entre 200 y 400 euros. Si esto sucede, el conductor del vehículo se verá obligado a estacionar con urgencia en el primer espacio que encuentre, lo que puede suponer un peligro para el resto de personas, que sí implica una infracción. Además, si el conductor decide recurrir a una gasolinera cercana para repostar y no porta la gasolina en un recipiente homologado puede suponer otra multa de hasta 3.000 euros. En el caso de los coches con motor diésel, la falta de combustible puede suponer un problema a mayores, ya que el vaciado provoca la entrada de aire y la bajada de presión que el sistema de inyección no puede restaurar para volver a arrancar el vehículo.

Además de todas las infracciones anteriores, el mantenimiento del coche en plena calle no está permitido y puede incluso acarrear una multa, según las circunstancias en las que se produzca la infracción y también de la ordenanza municipal. Realizar, por ejemplo, el cambio del aceite, que se considera un producto contaminante y perjudicial para el medio ambiente y la salud de las personas, o limpiar el vehículo en la calle puede costar entre 750 y 3.000 euros en ciudades como Madrid.