Después de crear una moto voladora, un arma capaz de lanzar fuegos artificiales o recrear las garras de Lobezno de X-Men, Colin Furze ha creado el coche de choque más rápido del mundo. Y así lo ha acreditado el jurado del libro Guiness de los Récords, según informa la Cadena Ser.

Furze extrajo el pequeño motor eléctrico de un viejo coche de choque y modificó su base para colocar un eje trasero con dos ruedas que le permitieran participar en la prueba de velocidad. A continuación, el inventor introdujo un motor de motocicleta de cuatro cilindros y 600 centímetros cúbicos, con un sistema de frenado de cien caballos, que ofrecería, en teoría, una velocidad de hasta 241 kilómetros por hora.

Para romper el Récord Guinness, el piloto probó el coche durante una larga recta en dos ocasiones: en la primera el vehículo alcanzó los 172,83 kilómetros por hora, mientras que en la segunda se quedó en 150,12 kilómetros por hora. El jurado hizo un promedio entre las dos carreras y determinó que el coche de choque de Furze es el más rápido del planeta gracias a sus 161,34 kilómetros por hora.

Colin Furze, que se dio a conocer a través del canal de televisión Sky1, ha contado con la colaboración del programa de la BBC “Top Gear”, quien le ha ayudado a demostrar, ante el jurado del libro Guinness de los Récords, que el coche de choque del inventor es el más rápido del mundo.

(Foto: Guiness World Record).