El dueño de un taller de coches de la capital aragonesa se ha sentado en el banquillo de los acusados por, presuntamente, estafar a varias personas con la venta de turismos. De hecho, se enfrenta a penas de cárcel de hasta cuatro años de prisión, según explican en Aragón Digital. Ante los magistrados de la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Zaragoza este joven, Antonio C.C. ha negado que su voluntad fuera el vender coches de la marca Audi, quedarse con el dinero y luego no entregarlos. Lo que sí ha resaltado es que hubo problemas en las operaciones de compraventa.

Varias de las compras se realizaron sin factura, por lo que hay versiones contradictorias. Es el caso de una mujer que pagó 6.000 euros por la compra de un Audi TT que nunca recibió. El acusado señaló que "no recibió el dinero, ya que ellos querían el turismo antes que pagar", mientras que la mujer, de origen rumano y trabajadora de la limpieza, ha afirmado que llegó a desembolsar el dinero, pero que no sabe nada del coche. "Nunca le pedí un recibí porque el anterior coche se lo compré de la misma forma y no tuve ningún problema y salí muy contenta con este chico", ha admitido.
Pero sí hubo ventas con entregas, como la del Audi A6 a un hombre a cambio de que dejara su anterior vehículo (valorado en 2.300 euros) y de 3.700 euros, pero que al mes se averió. "Yo no sabía que iba estropearse porque pasó la ITV y una revisión en mi taller", ha señalado, mientras recalcaba que a esta persona sí la ha devuelto el dinero.
Por todo ello, el Ministerio Fiscal pide cuatro años de prisión por un delito de estafa, mientras la defensa pide la libre absolución de su cliente. El caso ha quedado visto para sentencia.