Continental y VDL Bus & Coach, fabricante de autobuses eléctricos, han desarrollado conjuntamente unos prototipos iniciales de neumáticos que, actualmente, se están probando en el circuito de pruebas Contidrom de Continental.

VDL Bus & Coach presentó su primer autobús urbano eléctrico Citea en 2013 y, desde entonces, sus vehículos eléctricos han recorrido más de 75 millones de kilómetros en numerosas ciudades europeas, evitando la emisión de once millones de toneladas métricas de CO2.

“Al igual ocurre con todos los otros vehículos eléctricos, estos neumáticos para autobús están expuestos a un par más alto al arrancar y acelerar”, explica Ben Hudson, ingeniero de automoción de Continental Truck Tires. Pero, según añade, “en el tráfico urbano, en particular, los vehículos necesitan circular muy silenciosamente para que la comodidad que ofrece la conducción eléctrica silenciosa no se vea disminuida por el fuerte ruido de los neumáticos sobre la carretera”.

Además, la desaceleración en el tráfico urbano es un factor clave en el proceso de recuperación de energía para los autobuses eléctricos. Aquí, el motor eléctrico actúa como un generador e, impulsado por la desaceleración del autobús, produce energía para cargar la batería. Esto proporciona un marcado aumento en la autonomía del vehículo. En comparación con los sistemas de gestión de frenos convencionales, este proceso de recuperación ejerce una presión adicional sobre los neumáticos del eje de tracción.

Como consecuencia, los neumáticos para autobuses eléctricos tienen que hacer frente a requisitos más estrictos que aquellos para autobuses con motores de combustión. “Deben ofrecer, al tiempo, el mismo kilometraje y cumplir los mismos estándares de seguridad que los neumáticos convencionales para autobuses con sistemas de propulsión”, comenta Hudson. Las compensaciones entre kilometraje, prestaciones de frenado y manejabilidad son técnicamente exigentes. “Aquí nos enfrentamos a nuevos requerimientos pero, obviamente, no vamos a aceptar ninguna renuncia en robustez o prestaciones de frenado. La seguridad es nuestra máxima prioridad”, añade.

Actualmente, los vehículos de VDL en el Contidrom todavía ruedan con neumáticos fabricados por el departamento de Prototipos de Hannover-Stöcken, con dibujos tallados a mano. Como norma general, el ciclo de desarrollo de neumáticos, desde el prototipo inicial hasta la producción en serie, supone de tres a cinco años. Para los neumáticos para autobuses eléctricos, el objetivo es acortar ese ciclo.

“Al desarrollar este neumático prototipo, no estamos limitados a generaciones anteriores”, explica el ingeniero de automoción de Continental Truck Tires. “Eso nos da la libertad para probar conceptos e ideas completamente nuevos. Si tienen éxito, los pondremos en práctica muy rápidamente y los incluiremos en el desarrollo de la próxima gama de neumáticos. Esto puede llevarnos a ciclos de desarrollo significativamente más cortos, lo que significa que Continental puede reaccionar más rápido a los requisitos del mercado”.