Liqui Moly y Sumig Europartes/BPW Trapaco, empresas responsables de la distribución del producto del Grupo BPW en la Península Ibérica, iniciaron una asociación estratégica para las dos empresas. Liqui Moly pasa a ser el único proveedor de lubricantes y aditivos para pesados, línea de producto donde Sumig Europartes y BPW Trapaco no estaban presentes.

“Para Liqui Moly, esta es una asociación muy importante que refuerza nuestra presencia en el mercado ibérico en el segmento de los pesados, donde somos muy fuertes, no sólo en los aceites, sino también en los aditivos y sprays de servicio que garantizan un mantenimiento de alta calidad para todos los vehículos pesados. Liqui Moly cumple las aprobaciones de los constructores de camiones, pero va más allá y ofrece soluciones completas de mantenimiento que, en el segmento de los pesados, son un argumento fundamental para reducir los costes de las flotas y facilitar el trabajo de los talleres”, explica Matthias Bleicher, director general de Liqui Moly Iberia.

“El acuerdo con Liqui Moly es para nosotros una importante incorporación de una gama de productos que hasta el momento no comercializábamos”, subraya, por su parte, Susana Esser, gerente de BPW Trapaco. “Debido a la reconocida calidad, en concordancia con el resto de nuestra gama de productos, podremos ofrecer a las flotas y talleres un producto nuevo y que, a su vez, cumple las más altas expectativas. Ambas empresas, tanto Liqui Moly como BPW Trapaco, cuidan los mismos valores, calidad y servicio, lo cual nos ha convencido que juntos podremos trabajar en el mercado de una manera exitosa”.

“Desde BPW Trapaco y Sumig Europartes queremos ser el partner de sistemas completos para los fabricantes españoles y portugueses y de movilidad para las flotas”. Para Susana Esser, algunos de los argumentos para este acuerdo pasaron por “la calidad reconocida de Liqui Moly, así como la amplia gama de producto. Sumig buscaba un partner para iniciarse en la gama de productos de los aditivos y aceites y desde los inicios de Sumig Europartes y BPW Trapaco, las colaboraciones con proveedores siempre han sido seleccionados de forma cautelosa, con el fin de garantizar un trabajo en conjunto duradero y provechoso”.

Esta asociación surge en un momento en que la BPW Trapaco está, desde el inicio de 2016, en una expansión importante, abriendo desde Sumig delegaciones en Valdemoro, Granada, Algeciras y Sevilla, que se suman a la sede en Zaragoza y a la central en Madrid. “Con esto queremos garantizar la óptima disponibilidad de nuestros productos, tanto al consumidor final (la flota y el taller), así como un subministro ‘just in time' a diferentes fabricantes”, añade Susana Esser.

Liqui Moly ha reforzado también su equipo para el mercado ibérico con la entrada de Miguel Ribeiro, ingeniero mecánico con gran experiencia en el sector de los pesados y en la formación, además de un conocimiento profundo del mercado ibérico del vehículo industrial. En palabras de Matthias Bleicher, “esta asociación arranca con toda la fuerza, con todas las tiendas de BPW Trapaco y Sumig Europartes ya con stock, y con una semana de formación por parte de nuestros técnicos a los equipos de BPW”.