La asociación Aema-ITV explica en su último post que la ITV no ha existido siempre. En octubre de 1981, se publicó en el Real Decreto 3272/81 que declaraba de interés preferente la actividad de Inspección Técnica de Vehículos. En un primer momento, sólo obligaba a pasar la inspección a vehículos industriales y no fue obligatoria hasta 1987 para el resto de vehículos.

En 1983 se colocan las primeras pegatinas y se establece que los turismos y motocicletas particulares deberán pasar la inspección a los cinco años de su matriculación, y posteriormente cada dos años. Pero la falta de una red de estaciones para cubrir el servicio pospone su entrada en vigor.

En diciembre de 1985 se publica el Real Decreto 2344/1985, que regula la inspección técnica de vehículos y establece la obligatoriedad de pasar la inspección a los turismos particulares. En esos momentos se aplicaba el Código de la Circulación (de la Guardia Civil). Se definían también algunos principios fundamentales: las Estaciones de ITV no podrán realizar labores de reparación y el conductor del vehículo podrá elegir libremente la Estación de ITV donde desee pasar la inspección. Se establece el sistema de anotación de la inspección técnica en la tarjeta ITV.

Surge por dos motivos fundamentales:

  1. Para adaptar la legislación española a la legislación comunitaria, aunque en España cada comunidad autónoma se ocupa de gestionar las ITVs en cada uno de sus territorios.
  2. Para evitar la siniestralidad en carretera y reducir el número de víctimas. Para hablar del otro objetivo y que ahora es prioritario, preservar el medio ambiente, se tuvo que esperar todavía algunos años.

La ITV actual es la consecuencia de Reales Decretos que se han ido sucediendo y mejorando progresivamente la legislación anterior. El Real Decreto 2042/94 actualizó la legislación y ajustó la validez de las inspecciones a la fecha de matriculación de los mismos. Los siguientes actualizan los anteriores (R.D. 2822/98, R.D. 1428/2003, R.D. 711/2006 de junio) y el último cambio normativo, el Real Decreto 920/2017, entró en vigor en mayo de 2018.

Este último Real Decreto 920/2017 supuso, según Aema-ITV, un paso importante en la mejora de inspecciones en materia de seguridad y control de gases contaminantes y el mantenimiento de una inspección independiente, exigente y completa. Así, se asegura la imparcialidad de los operadores de ITV mediante incompatibilidades específicas con actividades, como el comercio de vehículos y el de las empresas de transporte por carretera, así como la exigencia de que todas las estaciones de ITV estén acreditadas conforme a la norma UE-EN ISO/IEC 17020.

Pero hubo más cambios que pusieron en escena algo desconocido para los usuarios como es el sistema de diagnóstico a bordo (OBD) y el control de emisiones a través del OBD de los vehículos Euro 5 y Euro 6. También se reforzaron los procedimientos de formación de los trabajadores que realizan las inspecciones de los vehículos, la libre elección de la estación para pasar la segunda inspección o la posibilidad de pasar la ITV hasta un mes antes de la fecha de su vencimiento, sin que por ello se modifique la fecha de la siguiente inspección.

Además, con este nuevo cambio se admite la ITV realizada en otro Estado miembro de la UE cuando se solicite su matriculación en España. En cuanto a los vehículos históricos, pasaron a ser catalogados como tal aquellos con más de 30 años desde su primera matriculación (frente a los 25 años).

España roza los 34 millones de vehículos en su parque automovilístico. Una cifra importante, y aunque el 80% de los vehículos cumple con su ITV, todavía hay margen de mejora.