La entrada en vigor de la normativa 2006/42/CE, en 2010, y sobre todo, la EN1493:2010 (octubre 2011) significó que los elevadores fabricados fueran más seguros que sus predecesores, pues uno de los objetivos en Europa es cambiar el escenario de accidentes en el taller.

Desde octubre de 2011, todos los elevadores puestos en el mercado de la UE deben cumplir lo estipulado en el Anexo IV, calificado como de riesgo, y la nueva EN1493:2010 o procedimiento de calidad similar.

Del mismo modo, a partir de la nueva 1493 actualizada se eleva el nivel del SAT y profesionalidad para el sector de la elevación. Los condicionamientos son los siguientes:

-          El servicio técnico deberá estar formado en la materia y seguirá los protocolos del fabricante de mantenimiento.

-          Las personas que operen con el elevador estarán suficientemente formadas.

-          El idioma principal del libro de instrucciones será el oficial del país.

-          La maquinaria vendrá etiquetada correctamente.

-          Para la revisión y mantenimiento se seguirán los consejos del fabricante.

Asimismo, se eleva el nivel se seguridad, se regula la velocidad máxima, nuevas normas para los calzos de apoyo, condiciones del suelo, tornillos de anclaje y las condiciones de diseño y construcción se hacen más exigentes.

Señalar que la Ley 21/1992 (Modificación Ley 25/2009) en su título V establece infracciones graves e incluso muy graves en caso de accidentes, con lo que podría conllevar sanciones de hasta 600.000 euros e incluso la suspensión de la actividad. Todo ello sin perjuicio de las posibles aplicaciones de los códigos civil y/o penal, dependiendo de los casos.