La Asociación Madrileña de Distribuidores de Automóviles (AMDA) quiere poner de relieve la importancia del mercado de vehículos híbridos y eléctricos para la Comunidad de Madrid. “Los concesionarios necesitamos que las administraciones terminen de dar un impulso real al uso del vehículo eléctrico, sobre todo, conociendo la contención que tienen los usuarios a la hora de comprar este tipo de coches”, afirma Carlos Bustillo, presidente de AMDA.

A pesar de que las ventas de automóviles en la región en el último año han bajado considerablemente, en febrero de 2021 se matricularon un total de 25.057 vehículos, lo que supone una disminución del 36% respecto al mismo mes del año anterior. Sin embargo, Madrid destaca frente al resto de comunidades en la venta de vehículos híbridos y eléctricos, con un porcentaje del 44% de este tipo de coches de todo el país.

Los concesionarios cuentan con una amplia oferta y flota de vehículos eléctricos, pero los consumidores se enfrentan al hándicap que supone el coste de este tipo de coches -un 20% más de media que uno de combustión- y una menor autonomía frente a un diésel o gasolina.

“Necesitamos una igualdad de precio y un plan nacional de red de carga que haga que un viaje no se complique mucho más que el que se hace con uno tradicional”, señalan desde AMDA, para añadir que “se debería plantear algún tipo de desgravación fiscal a particulares para fomentar el coche eléctrico, ya que hasta ahora las ayudas para comprar un coche de estas características luego se tienen que declarar en el IRPF”.

Desde la asociación madrileña también plantean a las administraciones el estudio de un cambio en el Impuesto de Actividades Económicas (IAE), ante la reciente modificación del Real Decreto Legislativo 1175/1990, de 28 de septiembre, que añade un nuevo epígrafe en las tarifas del IAE, la creación de un nuevo impuesto para puntos de recarga de vehículos eléctricos.

La creación de este nuevo impuesto “para la nueva actividad de suministro de energía a vehículos eléctricos a través de puntos de recarga” será para aquellos puestos instalados en cualquier lugar, ya sea en la vía pública, gasolineras, garajes públicos y privados o en cualquier otro emplazamiento. Este hecho supone, según AMDA, “un nuevo obstáculo para el sector eléctrico y pone en jaque el esfuerzo que se está haciendo desde los diferentes actores del sector para que la movilidad eléctrica sea una realidad notable en nuestras carreteras”.