ConflictoConcesionarios1Anfac (Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones) y Aniacam (Asociación Nacional de Importadores de Automóviles, Camiones, Autobuses y Motocicletas) están decididas a explicar directamente a los concesionarios las bondades de la mediación obligatoria, ahora rechazada por Faconauto, la Federación de Asociaciones de Concesionarios de la Automoción.

Texto: Jorge Palacios

Durante una rueda de prensa convocada por las dos primeras entidades, representadas respectivamente por Germán López, su presidente, y Rafael Prieto, director de asuntos comerciales, se hizo saber que tanto Anfac como Aniacam han tomado la iniciativa, manteniendo cuanto antes reuniones con las asociaciones de concesionarios, de explicarles el punto relativo a la mediación obligatoria, incluido en el código de buenas prácticas que Faconauto ha rechazado cuando ya estaba firmado.

En efecto, el código de buenas prácticas, fruto de siete reuniones técnicas, se había llegado a firmar en todos sus puntos excepto el que establece que, tras una etapa de mediación de dos meses, los conflictos que se puedan producir entre fabricantes y concesionarios pasen a un arbitraje de derecho o a los tribunales ordinarios. Según palabras de Anfac y Aniacam, Faconauto y Ganvam quieren que sea obligatorio acudir a un arbitraje de equidad como única alternativa de resolución del conflicto, lo que hace que no se consideren obligadas a respetar el proceso establecido en el código de buenas prácticas.

“El sistema de arbitraje obligatorio fue declarado inconstitucional por el Tribunal Supremo en 1.981, pues lleva implícita la cancelación del derecho de las partes a ir a los tribunales ordinarios, derecho éste que es irrenunciable”, manifestaron ambos dirigentes. “Nos cuesta mucho entender que Faconauto no quiera aceptarlo”, indicó Prieto, mientras López añadía que “Faconauto tiene que explicar a sus afiliados la realidad y la verdad de los relativo al arbitraje”.

Intereses ocultos

Llama la atención que cuando, frente a Anfac y Aniacam, se sientan en la mesa de negociación Faconauto y Ganvam, los reproches se centran en Faconauto, dejando de lado a Ganvam, asociación apenas mencionada. “No es comprensible su actitud, tiene que haber intereses de otra índole para ConflictoConcesionarios2justificar su rechazo al código de buenas prácticas”, expuso López, que no quiso dar detalles de cuáles podían ser esos intereses.

Recordemos que el conflicto entre fabricantes y concesionarios saltó el pasado mes de marzo, tras una iniciativa del PNV. Seguidamente, a instancias de Faconauto, CiU decidió presentar una enmienda a la Ley de Economía Sostenible, para que la relación entre fabricantes de automóviles y concesionarios dejara de ajustarse al reglamento comunitario conocido como “block exemption” y pasase a someterse a la Ley de Contratos de Agencia.

Aquello puso en pie de guerra a los fabricantes, que exigieron la retirada inmediata de la enmienda (que llegó a derogarse sin haber entrado en vigor, en un proceso lleno de irregularidades). El Ministerio de Industria intervino entonces, comprometiéndose a elaborar a marchas forzadas una nueva ley de distribución e invitando a las partes a negociar rápidamente un marco legal que estuviera vigente hasta la aprobación de dicha ley.

Ese marco legal provisional es el código de buenas prácticas al que nos referimos en este artículo, y del que se sienten muy satisfechos Anfac y Aniacam. “Sería recomendable que este código se continuase respetando, incluso después de aprobarse la futura ley de distribución”, aseveró Prieto.

Finalmente, los dos directivos insistieron que no se pretende acabar con el actual sistema de distribución, pues, según el propio Prieto, “todas las marcas consideramos que el sistema de concesionarios es el mejor”. López concluyó subrayando que el modelo de distribución es bueno, “pero hay que hacerlo más eficaz y la introducción de la mediación obligatoria resulta un buen instrumento que no impide, si fracasa, acudir al arbitraje o a los tribunales”.