Ángel Martín, director técnico de automóviles de Caser Seguros, expuso durante la Jornada del Seguro de Autos de ICEA (Investigación Cooperativa entre Entidades Aseguradoras y Fondos de Pensiones) patrocinada por GT Motive, que el sector del seguro de autos es tremendamente competitivo.

"Con una caída de las primas del 16% en cinco años y la progresiva reducción de los márgenes por la presión de los nuevos canales de venta, especialmente en Internet, el uso de nuevas tecnologías puede contribuir a mejorar los resultados de las compañías", recalcó. Incluyen asimismo una gestión más eficiente de los siniestros, con la consiguiente reducción de sus costes medios.

Martín recordó seguidamente que el contexto general de debilidad de la economía española está afectando claramente a la evolución de los seguros de autos. "En el primer semestre del año los seguros de No Vida registraron un descenso en el volumen de primas del -2,9%, situándose en los 15.965 millones de euros. Si nos centramos solo en autos, la caída es del 6,6%, hasta los 5.240 millones".

Este descenso viene provocado por la disminución de la renta de las familias como consecuencia del ajuste de empleo y salarios y la fuerte competencia existente en el sector. En el segmento de vehículos, apuntó, la buena noticia es que se ha constatado una desaceleración del ritmo de caída, después de siete trimestres seguidos en que se venía agudizando. Pese a todo, los seguros de autos llevan ya diez trimestres consecutivos de caídas.

Respecto a qué pueden aportar las nuevas tecnologías al seguro de coches, el director técnico de automóviles de Caser Seguros fue taxativo, pues "la innovación tecnológica será clave en los próximos años para poder ofrecer precios más personalizados en función de los hábitos de conducción de cada asegurado".

No en vano, conocer mejor los riesgos asumidos permite calcular de manera más exacta el importe de las primas a pagar por el asegurado. Gracias al uso de nuevas tecnologías se podrán introducir nuevas variables como el kilometraje, la franja horaria donde se conduce, el tipo de carretera que se transita, la duración media de los trayectos o la utilización más o menos agresiva que se hace del vehículo.

Por ello, en opinión de Ángel Martín, calcular las primas en función del verdadero empleo que se hace del vehículo y no una cantidad establecida en función de un perfil estadístico basada en variables tradicionales será un gran reto a nivel de "pricing" en los próximos años.