Con la entrada de la Comunidad de Madrid, en fase 2 y la llegada de la nueva normalidad, las autoescuelas madrileñas pudieron retomar su actividad tras tres meses con sus centros cerrados. Desde la Asociación de Pequeños Empresarios de Autoescuelas de Madrid (Apeam) denuncian las diferentes "trabas" con las que se están encontrando desde que retomaron su actividad.

Lorenzo García, portavoz de la asociación, explica que “antes del estado de alarma, la solicitud para la presentación de alumnos a las pruebas se realizaba en papel y se gestionaba directamente con los centros de examen. Ahora, sin previo aviso y sin información ni formación sobre los nuevos procesos, nos obligan a tramitarlo de manera telemática, lo que ha provocado un caos total entre la administración y las autoescuelas”.

A la falta de información para solicitar las pruebas de los alumnos, la Jefatura Provincial de Tráfico de Madrid también ha cerrado sus ventanillas de atención y solo proporcionan información bajo cita previa. “Las autoescuelas nos sentimos abandonadas por este organismo, ya que tanto la información como la atención que nos dan es escasa y precaria, así como la formación en los nuevos procesos y trámites que es prácticamente nula”, argumenta García.

Según el portavoz de Apeam, “el aspecto más grave de toda esta caótica situación es, quizás, el escaso margen de tiempo con el cual se nos comunican las fechas de examen a las autoescuelas, que en el mejor de los casos apenas llega a las 24 horas de antelación. Este aspecto está minando la confianza de los alumnos en sus autoescuelas, al sentirse desinformados y mal atendidos”.

Las dificultades en las gestiones o la falta de información no son las únicas quejas de la asociación, que denuncia también que el número de pruebas de nuevos conductores se ha reducido al 50% en la Comunidad de Madrid lo que está provocando, según Lorenzo García, que los alumnos tengan que esperar más de seis meses para poder examinarse.

Los empresarios de las autoescuelas explican que “si Jefatura sigue sin mostrar ninguna empatía y la situación no mejora, muchos de los centros se verán abocados al cierre”. Su portavoz, Lorenzo García, señala que estas decisiones “no solo afectan al crecimiento y expansión de nuestras empresas, también perjudican al renacer de las autoescuelas después de más de tres meses con sus centros cerrados”.

Con este llamamiento, desde Apeam pretenden que “la Jefatura Provincial de Tráfico de Madrid (JPTM) nos preste correctamente sus servicios y, de no ser posible, valorar la posibilidad de una privatización del servicio, tal y como ocurre en otros muchos países europeos”.