Ante el llamado "caso Volkswagen", en el que el constructor de automóviles manipuló deliberadamente el software de las centralitas y las emisiones de los motores, nos hemos puesto en contacto con el fabricante de muchas de esas centralitas, Bosch, quien ha dejado claro que cualquier responsabilidad es del propio constructor.

"Para los modelos de VW citados en los informes, Bosch suministra el sistema de inyección Common Rail, así como el módulo de suministro y dosificación para el tratamiento de los gases de escape. Como es habitual en la industria proveedora de automoción, Bosch suministra estos componentes de acuerdo a las especificaciones de los fabricantes de automóviles. La forma en que se integran estos componentes en los sistemas completos de los vehículos es responsabilidad de cada fabricante de automóviles", explican.
Además, desde Bosch creen que el asunto actual no cuestiona fundamentalmente al diésel. "Por el contrario, en la ingeniería de motores de combustión la moderna tecnología diésel es el mejor principio, dando lugar a las más bajas emisiones contaminantes. Los modernos propulsores diésel son indispensables para alcanzar los objetivos europeos de emisiones de gases de efecto invernadero. El diésel significa protección, tanto para el medio ambiente como para el consumidor", añaden.
Bosch desarrolla sistemas de inyección y de tratamiento de gases de escape que pueden reducir las emisiones en cada situación de conducción y modo de funcionamiento -también a altas velocidades y al acelerar con fuerza-. El diésel sigue siendo una tecnología clave para alcanzar los objetivos mundiales de CO2. Y lo más importante, Bosch cree que hay potencial para continuar reduciendo las emisiones de CO2 procedentes de los motores diésel hasta en un 10%.
También hay un potencial significativo para reducir aún más las emisiones de óxidos de nitrógeno procedentes de los vehículos diésel. Por ejemplo, el sistema Denoxtronic de Bosch permite una reducción de hasta el 95%, también en condiciones no cubiertas por las pruebas oficiales de ciclo de conducción. Bosch mantiene su compromiso con el diésel.