El pasado mes de  julio tuvo lugar en Madrid una redada policial contra la piratería del automóvil, centrada en la intervención de diferentes equipos falsos de diagnosis de vehículos.

La investigación comenzó tras una denuncia de CAPA (Comisión Antipiratería para el Automóvil). Los agentes comprobaron que las máquinas se almacenaban en un taller y procedieron a realizar la inspección del lugar, en el que se localizaron 16 máquinas de diagnosis falsas y 48 CD's que contenían software pirata de distintas marcas.

El empresario que comercializaba las máquinas fue detenido como presunto autor de un delito contra la propiedad industrial. Dichas máquinas eran almacenadas en un taller de la localidad madrileña de Las Rozas.

Simultáneamente se han realizado otras operaciones policiales en toda España, concretamente en localidades de Madrid (varias), Barcelona, Torremolinos, Girona, Alicante, Oviedo, Vinaroz y Gavá.

El resultado fue una numerosa documentación intervenida en los discos duros de los ordenadores, así como equipos de diagnosis y software destinados y empaquetados para ser enviados a diferentes lugares: centros de formación del automóvil, talleres de reparación, concesionarios, institutos de Formación Profesional,...

En esta operación se han requisado numerosos equipos de diagnosis piratas, lo que ha dado lugar a 16 personas denunciadas, 8 investigaciones que siguen abiertas y 17 detenidos e imputados por un presunto delito contra la propiedad industrial ante distintos Juzgados de Instrucción.

Fuentes fidedignas a CAPA revelan nuevas líneas de investigación abiertas durante este mes de octubre.

Sin duda, la piratería en el sector del automóvil se ha convertido en un grave problema que impide la inversión de las marcas en I D y genera la destrucción de empleo, además de inseguridad para los conductores.

Desde CAPA seguirán luchando para eliminar la utilización de estos equipos ilegales, que implican una vulneración de los derechos de propiedad industrial, además de suponer un grave riesgo para la seguridad de los vehículos y usuarios.

Dichos equipos utilizan un software no original, lo que motiva desperfectos y desconfiguraciones al no garantizar la correcta comunicación con el vehículo.