Algunos componentes de un vehículo que ha permanecido parado durante un tiempo prolongado pueden sufrir daños. En estos casos, Cetraa advierte de que la batería se desgasta y es necesario recargarla o sustituirla. Sin embargo, lo que muchos automovilistas desconocen es que la inactividad puede acarrear daños en la batería que afecten a su vez a otros elementos. En un momento en el que los modelos de coches disponen de una electrónica cada vez más sofisticada, un fallo en la batería puede afectar a la centralita o sistema electrónico en general al no tener cada componente el voltaje adecuado.

Por su parte, las cubiertas, que han de sustituirse cuando superan los diez años, también tienden a deteriorarse por la falta de circulación, ya que pueden deformarse si permanecen un largo periodo en la misma posición.

Desde la patronal alertan de los peligros de caer en la tentación de pensar que “si el coche no se ha movido en unos meses, se puede alargar la visita periódica al taller”. Además, la Confederación recuerda que no se debe acudir a talleres clandestinos, que representan un 20% de los talleres españoles, ya que “no solo salen más caros, sino que ponen en grave riesgo la seguridad vial, así como al medio ambiente y la economía, empleando recambios y maquinaria poco fiables y de dudosa procedencia, por parte de personal sin la formación adecuada”.

Con objeto de incentivar los mantenimientos preventivos, Cetraa ha desarrollado la plataforma librotaller.com, en colaboración con la DGT. Esta permite a todos los talleres españoles registrar en los servidores de la DGT las acciones de mantenimiento y reparación realizadas sobre los elementos de seguridad del vehículo. Así, el registro de reparaciones queda, por un lado, a disposición de los ciudadanos en el Informe del Vehículo de la DGT y, por otro, a disposición de los talleres a través de la herramienta de consulta de la plataforma librotaller.com.

“La visita al taller no es una cuestión opcional”, destaca Ana Ávila, secretaria general de Cetraa. “Que sea un profesional quien realice la revisión periódica y las reparaciones correspondientes de nuestro vehículo, tampoco. Después del largo periodo de inactividad a los que hemos sometido los automóviles, es el momento de realizar el mantenimiento oportuno antes de cualquier tipo de desplazamiento, evitando así sorpresas desagradables y protegiendo tanto a los nuestros como al resto de usuarios de la vía pública”.