Los controles a talleres andaluces, que parten de los servicios provinciales de Consumo de la Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía, se centrarán en comprobar que cumplen con aspectos como la obligación de tener hojas de quejas y reclamaciones y de su cartel anunciador, la de no dar información que pueda inducir a confusión al consumidor, la entrega de presupuestos, resguardos de depósito y facturas, y su correcta cumplimentación. Además, se revisará el control metrológico del instrumental que se utiliza en este tipo de talleres, como manómetros o analizadores de gases, informa La Vanguardia.

En la campaña de inspección y control de talleres de reparación de vehículos 2018 se realizaron por los Servicios Provinciales de Consumo actuaciones inspectoras en 235 establecimientos, siendo el número de actas positivas 44, lo que supone el 12,22% del total de actas levantadas.

Los mayores porcentajes de incumplimientos detectados se refieren a no expedir el taller el documento "resguardo de depósito" con los requisitos establecidos en la normativa; no expedir el taller el documento "presupuesto" con una validez mínima de doce días hábiles y con los requisitos establecidos en la normativa; y no incluirse en el “resguardo de depósito” un recuadro con la opción de renuncia al presupuesto, con una firma específica para este supuesto y con la forma y texto recogidos en la normativa.

A través de la web ConsumoResponde.es, esta Dirección General aconseja llevar siempre el vehículo a talleres que ostenten en la fachada las placas-distintivo homologadas con los símbolos de las ramas de actividad y especialidades a las que se dedica ese taller.

Al dejar el vehículo en el taller hay que exigir un resguardo de depósito, en el que tendrán que figurar, entre otros, los datos del taller y de la persona usuaria, del vehículo, si el depósito se efectúa para la confección del presupuesto o para la reparación del vehículo, en cuyo caso se firmará una renuncia expresa a la elaboración del presupuesto, así como una descripción sucinta de los servicios a realizar. También es muy importante que se señale la fecha prevista para la entrega del vehículo ya reparado o, en su caso, para la elaboración de presupuesto.

La presentación del resguardo será necesaria tanto para la recogida del presupuesto como para la retirada del vehículo, debiendo quedar un ejemplar del mismo en poder de la clientela.

Consumo recuerda que sólo podrá procederse a la prestación del servicio una vez que la persona usuaria o, en su caso, autorizada, haya concedido su conformidad mediante la firma de este documento. Si la persona ha renunciado a la confección del presupuesto, lo debe hacer constar en el resguardo de depósito, en un apartado específico para tal fin.

Al recoger el vehículo, se debe exigir que el taller entregue las piezas, elementos o conjuntos que hayan sido sustituidos, y es su obligación hacerlo, salvo que la persona usuaria renuncie expresamente a ello.

Hay que solicitar siempre factura escrita, firmada y sellada, debidamente desglosada de las intervenciones que realice, ya que es necesaria para poder pedir garantías posteriores y para poder presentar, en su caso, reclamaciones al respecto. Consumo recomienda revisar detalladamente la factura y comprobar que corresponde a lo presupuestado. Los precios de la mano obra deben coincidir con los anunciados y también se puede exigir una comprobación de los precios de las piezas sustituidas.