La causa penal que ha culminado con la indicada sentencia tiene su origen en una denuncia formulada por CAPA, Comisión Antipiratería para el Automóvil, en el año 2013, al detectarse el ofrecimiento de producto falsificado marca Autocom.

Las comprobaciones por parte del investigador privado de CAPA, en un primer momento, y las posteriores investigaciones policiales permitieron identificar al responsable de la actividad ilícita y todos los movimientos bancarios vinculados a la misma, informa la Comisión en un comunicado.

Tras la instrucción de la causa, la misma pasó al Juzgado de lo Penal nº 7, de Alicante, que ahora ha dictado su sentencia, ya firme, condenando al acusado a la pena de cuatro meses de prisión como autor responsable de un delito contra la Propiedad Industrial. El denunciado tendrá que pagar asimismo una indemnización de 5.000 euros a CAPA.