NGK atraviesa un buen momento. En ello ha tenido que ver, sin duda, la decisión de reducir la dependencia de la bujía -y apostar por otras gamas de su portfolio de productos, como las bobinas o los sensores-, además de su capacidad por aprovechar las oportunidades de mercado -y, por que no decirlo, la debilidad de algún competidor-. Pero, para David Bassas, director NGK para Europa Occidental y Norte de África, la clave del éxito hay que buscarla en el equipo humano. En la terna que conforma el propio David con Carlos García y Luis Romero, un equipo “sin fisuras y con mucho empuje, que se divierte trabajando”. Puedes leer la entrevista completa (y el resto de la revista) pinchando aquí.