La Guardia Civil ha denunciado en la comarca de Monegros al propietario y a un mecánico de un taller de reparación de vehículos por ejercer la actividad de forma ilegal. El local era una nave de cría de pollos en desuso, donde tampoco se realizaba la gestión de los residuos peligrosos. El taller incluso tenía una cabina de pintura, según explica El Heraldo de Aragón en su edición online.

El caso ha estado en manos del Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT), que dentro de los servicios de control de las restricciones por el estado de alarma, a causa de la epidemia de coronavirus, descubrió el taller clandestino. En la inspección en el interior de la nave localizaron a un mecánico y al propietario de la misma.

Según ha informado la Comandancia de Huesca, se encontraba acondicionado para la reparación de automóviles y maquinaria agrícola, con instrumentación y herramientas profesionales, incluyendo un cabina de pintura estanca preparada con todo lo necesario para pintar coches. También disponían de un compresor, un generador, una grúa móvil de motores, una carretilla y toda clase de herramientas necesarias para llevar a cabo trabajos compatibles con los de un taller mecánico. En el momento de la inspección se localizaron tres motocultores agrícolas, tres ciclomotores, una motocicleta y varios aperos agrícolas.

La Guardia Civil ha señalado la especial relevancia de la falta de gestión de los residuos peligrosos y no peligrosos que se generan durante la actividad y que fueron localizados durante la inspección: baterías, filtros de aceite, aceites usados de motor, garrafas de gasóleos y gasolinas, neumáticos usados, chatarra procedente de la reparación o sustitución de piezas de vehículos reparados y botes usados de pintura.