La Asociación Europea de Fabricantes de Equipos de Taller (Egea) explica el caso de un fabricante que recientemente ha introducido un sistema para restringir y controlar el acceso en algunos de sus vehículos más nuevos. “Este sistema consiste en emitir códigos individuales a través de un portal que permite el acceso a su puerto OBD sólo a través del equipo de diagnóstico oficial del fabricante, cortando así todos los demás instrumentos multimarca”.

"La consecuencia para el sector, si este tipo de comportamiento se propaga, es un aumento significativo e innecesario de los costes operativos, ya que esto significaría tener que comprar toda una serie de equipos oficiales específicos para un trabajo que podría hacerse fácilmente con una sólo equipo multimarca”, señalan desde Egea, según una información del Blog de Autopromotec.

En lo que respecta al mercado de la posventa independiente, esto representa una clara violación de las regulaciones actuales de la UE

En este sentido, Egea ha recurrido a Osborne & Clarke, una firma de abogados especializada en asuntos europeos, para obtener una opinión legal cualificada, que confirma por completo lo que la asociación ya pensaba al respecto, subrayando “cómo la imposición arbitraria de requisitos específicos, como los certificados de acceso, además de no proporcionar a los fabricantes independientes de equipos de diagnóstico la información necesaria para producir dispositivos que puedan operar en sus vehículos, constituye una violación del Reglamento 715/2007 / CE (también denominado Reglamento Euro 5 / 6), así como las disposiciones del Reglamento 692/2008 / CE. Todo esto se traduce en una forma de discriminación”.

Sobre la base de esta opinión autorizada, Egea ha consultado a la Comisión Europea que, a su vez, declara que informará a las Autoridades Nacionales competentes sobre el asunto. Poco después, la asociación, en nombre de todos los fabricantes independientes de equipos de diagnosis, considera apropiado escribir directamente a estas Autoridades en varios países de la UE denunciando estos hechos. Los fabricantes de vehículos, informados al respecto por la propia Egea, aún no han tomado una posición oficial.