El último anuario estadístico publicado por la DGT remarca que el 24% de los accidentes con víctimas ocurridos en las carreteras españolas los protagonizan vehículos con más de ocho años de antigüedad. Además, tres de cada cuatro fallos mecánicos detectados en accidentes corresponden a neumáticos en mal estado, principalmente por un desgaste excesivo.

En Aragón, por ejemplo, la edad media de los vehículos es de 12,2 años, una cifra que resulta preocupante si se tiene en cuenta que la actividad de los talleres mecánicos ha caído un 60% desde que comenzó la crisis.

Tal y como alerta la Asociación de Talleres de Reparación de Vehículos de Zaragoza (Atarvez), los coches antiguos requieren de mantenimiento periódico y de revisiones frecuentes para que no resulten un peligro para la circulación.

Desde Atarvez avisan del preocupante estado del parque automovilístico y de su deficiente mantenimiento. Armando José Royo, vicepresidente segundo de la asociación y propietario de un taller en la capital aragonesa, explica que los zaragozanos han dejado de llevar sus vehículos a las revisiones y que, cada vez más, ignoran las señales que emite el propio coche o moto.

"La actividad de los talleres ha caído notablemente desde que comenzó la crisis. Sólo llegan los coches que vienen con grúa porque se han quedado parados del todo", confiesa.

Royo recuerda que los propietarios deberían llevar su coche a revisión cada 10.000 o 15.000 kilómetros o, al menos, una vez al año, además de cambiar el líquido de frenos cada 50.000. En este sentido, la profundidad de las ruedas no debería ser nunca inferior a la legalmente exigible: 1,6 milímetros.