El 52% de los españoles que recurrieron a un particular para llevar adelante la compra de su vehículo de ocasión reconocen haberse arrepentido de su decisión, principalmente por el mal resultado que les ha acabado dando el coche, revela la última edición del 'Libro Blanco del VO', elaborado por la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor (Ganvam).

El informe - realizado entre cerca de 800 compradores y potenciales compradores de VO - señala que el factor determinante para inclinarse por la oferta del particular fue su bajo precio. De hecho, casi cuatro de cada diez compradores no dudan en afirmar que cualquier parecido entre el coche que tenían en mente y el que finalmente adquirieron es "pura coincidencia".

Concretamente, los que compraron a un particular no invirtieron más de 3.000 euros, mientras que los que acudieron a un profesional destinaron un mínimo de 6.000 euros de media, una diferencia de precio del 50% que se explica básicamente por la mayor antigüedad (más de diez años) y rodaje (más de 100.000 kilómetros) de los modelos conocidos ya como mileuristas.

No obstante, los que en su día encontraron estas "gangas" a través de un particular parecen haber sacado en claro que "lo barato, sale caro" a juzgar por los extras que posteriormente han tenido que ir realizando en reparaciones.

La confianza que puede inspirar el vendedor particular tampoco parece ser un factor que asegure el éxito de la transacción. Incluso los compradores que conocían al propietario del coche se han llevado más de una sorpresa al comprobar que el mantenimiento no fue tan riguroso como pensaban. En este sentido, el 13% de los conductores que han hecho "negocios" con amigos afirman que nunca más repetirían.

Sin duda, los coches de ocasión adquiridos a un profesional - ya sea concesionario o compraventa - cumplen en mayor medida las expectativas de sus conductores. Tanto es así que, indica el 'Libro Blanco del VO', el 70% de estos compradores se muestra muy satisfecho con su coche usado y, llegado el momento, dispuesto a repetir.

Para el presidente de Ganvam, Juan Antonio Sánchez Torres, "un profesional ofrece por norma general un contrato sin cláusulas abusivas, garantía mínima de un año y certifica que el coche ha pasado todas las revisiones"

"Se trata de una compra no sólo fiable porque el conductor sabe que está invirtiendo bien el dinero, sino también segura. Un coche sin historial de mantenimiento puede ser una auténtica bomba rodante", agrega.