Al sistema del coche conectado que trasmite lo que hace y lo que sucede en tiempo real lo llamamos, simplificando, eCall y ofrece un montón de líneas de reflexión, oportunidades de negocio y aprovechamiento legítimo, y no tan legítimo, de los datos. Lo más visible del eCall es la llamada de emergencia y los servicios al ciudadano pero ¿a qué precio? Al hablar de precio lo hacemos en el sentido monetario (la mayoría de las marcas lo cobran como un extra), y sobre todo en el sentido del valor la información del vehículo para el negocio de quien lo reciba.


El ayuntamiento de Milán ha puesto en marcha una experiencia (cada lector le puede poner el calificativo que quiera a esa experiencia) junto con una compañía de seguros para "incentivar el uso del transporte público". Mediante el acuerdo alcanzado por esas instituciones los milaneses que dejen su coche aparcado en su domicilio (de lunes a viernes y de 7,30 am a 7,30 pm) serán premiados con descuentos de 1,50 €/día en el uso del transporte público. La operativa funciona mediante un sistema "gratuito" de monitorización remoto gestionado por la compañía de seguros, que es la encargada de verificar que el coche no se mueve durante las doce horas requeridas.
¡Cuánto altruismo de la compañía de seguros!