El gas natural, más limpio y barato, reduce las emisiones frente a la gasolina y el gasóleo, ayudando asimismo al bolsillo, pues sale hasta un 40% más económico a gas que con un diésel.

La red de repostaje en España es todavía limitada, al igual que la oferta de automóviles, pero crecerá a corto plazo. El sobreprecio medio ronda los 2.000 euros y se amortiza con cierta rapidez, de uno a tres años.

El gas natural está ya presente en muchas viviendas y empieza a llegar al automóvil. Le adjuntamos un recomendable artículo al respecto publicado en 'El Blog del Coche Eléctrico', de 'El País'.

En España hay aún pocos modelos y pocas estaciones para repostar, pero en países europeos como Alemania e Italia es algo casi tan normal como la gasolina. Las previsiones auguran un rápido crecimiento en los próximos años, en parte porque se convertirá en un elemento clave para alcanzar los objetivos de emisiones fijados por la UE (130 g/km de CO2 en 2015 y 95 en 2020), al igual que los coches eléctricos.