Un millón de coches eléctricos recorriendo el país en 2020 es el objetivo que tiene el gobierno de Alemania. Para ello, acaba de anunciar que a partir de julio ofrecerá un incentivo consistente en un bono público por valor de 5.000 euros en la compra de un vehículo eléctrico.

Señalar que el plan estará vigente hasta el mencionado 2020 e irá aplicando una reducción del bono de 500 euros por cada año transcurrido. Este cheque ha sido planeado conjuntamente por los ministerios de Economía, Transporte y Medioambiente, en colaboración además con la Internacional Zero-Emission Vehicle Alliance.

Cuenta con un presupuesto de 1.300 millones de euros, de los que 780 millones correrán a cargo del gobierno alemán y el resto será financiado por los fabricantes. Al cierre del pasado año, sólo había 25.000 vehículos de este tipo matriculados en Alemania y no hay demasiado optimismo sobre el cumplimiento del objetivo del millón, a pesar de los esfuerzos.

La reforma de movilidad eléctrica está orientada muy concretamente a incentivar el tráfico de vehículos eléctricos de carga y descarga, de forma que las empresas contarán con su propio cheque de 3.000 euros, pero la industria está además solicitando ventajas fiscales y ayudas en metálico para la instalación de una red más tupida de puntos de carga.

En este sentido, el gobierno prevé la financiación de 15.000 nuevas estaciones de carga en todo el país y subvenciones para las investigaciones dirigidas a desarrollar la tecnología de las baterías.