El Consejo de Administración de Renault se reunía el 21 de noviembre bajo la presidencia del Administrador Referente, Philippe Lagayette, tras la apertura del procedimiento judicial que afecta al Carlos Ghosn en Japón. “En este momento, el Consejo no se puede pronunciar sobre los elementos que disponen tanto Nissan como las autoridades judiciales japonesas contra Ghosn”, aseguran en un comunicado.

La noticia saltaba el pasado 19 de noviembre cuando las autoridades japonesas arrestaban al presidente del grupo Nissan y Renault, Carlos Ghosn, por supuesto fraude, al ocultar millones de euros en compensaciones que recibía de la marca nipona. Además, fruto de una investigación interna, la empresa ha descubierto que el directivo utilizaba dinero de la compañía para gastos personales, informa el periódico La Vanguardia, citando fuentes de la agencia local Jiji.

El directivo, de 64 años, reportó entre 2011 y 2016 compensaciones por valor de 5.000 millones de yenes -38,8 millones de euros- cuando en realidad eran del doble. Constituye una vulneración de la normativa de instrumentos financieros de Japón, castigada con penas de hasta diez años de prisión, una multa de 77.580 euros o ambas.

Carlos Ghosn ha sido detenido por supuesto fraude, al ocultar millones de euros en compensaciones que recibía de Nissan. Además, la empresa ha descubierto que el directivo utilizaba dinero de la compañía para gastos personales

La sospecha de fraude llegó a las autoridades japonesas hace unos meses a través de un informante anónimo, según la misma fuente. Nissan también llevaba tiempo investigando estas informaciones tras un chivatazo y ha comprobado en sus pesquisas que Ghosn “ha reportado durante varios años compensaciones menores a las reales”, explicaba en un comunicado. Al llegar al país, Ghosn fue interrogado y arrestado.

Carlos Ghosn, incapacitado temporalmente, se mantiene como presidente-director general, aunque el Consejo de Administración de Renault ha nombrado, a título provisional, a Thierry Bolloré como director general delegado. “Ejercerá, por tanto, la Dirección Ejecutiva del Grupo, disponiendo, de este modo, de los mismos poderes que Ghosn”, informa la compañía.

Durante este periodo, el Consejo se reunirá regularmente, bajo la presidencia del Administrador Referente, para preservar los intereses de Renault y asegurar la continuidad de la Alianza.

Carlos Ghosn, incapacitado temporalmente, se mantiene como presidente-director general, aunque el Consejo de Administración de Renault ha nombrado, a título provisional, a Thierry Bolloré como director general delegado

El Consejo ha decidido, igualmente, “solicitar a Nissan, al amparo de los principios de transparencia, de confianza y de respeto mutuo de la Carta de la Alianza, la transmisión del conjunto de informaciones en su poder en el marco de las investigaciones internas que afectan a Carlos Ghosn”.

El Consejo destaca, además, que “comparte el apoyo expresado por la Dirección de Nissan al desarrollo de la Alianza Renault-Nissan-Mitsubishi, que se mantiene como la prioridad del Grupo”.

Por su parte, el Gobierno francés también ha pedido esta semana el relevo de Carlos Ghosn ya que “no está en condiciones de dirigir el grupo”, declaraba el ministro francés de Economía, Bruno Le Maire, a la cadena France Info a la cadena France Info, informa El País. “En cambio, “no pediremos la marcha formal del señor Ghosn del Consejo de Administración por una razón simple: no tenemos pruebas y estamos en un Estado de derecho”, añadía.

El presidente francés, Emmanuel Macron, ha declarado que “el Estado, como accionista, será extremadamente vigilante sobre la estabilidad de la alianza y del grupo”

El Estado francés es el primer accionista de Renault, que es el primer accionista de Nissan, que a su vez es el primer accionista de Mitsubishi. La caída de Ghosn amenaza con deshacer los equilibrios que sostenían al grupo. De momento, obliga al Gobierno galo a buscar una solución que evite la disgregación del grupo y preserve la influencia de Renault y del propio Estado francés en la alianza de los tres fabricantes.

“La marcha del señor Ghosn y lo que ocurre actualmente fragiliza la alianza y la situación de Renault. Razón de más para actuar rápido”, ha señalado Le Maire en France Info, mientras que el presidente Emmanuel Macron indicaba el pasado domingo que “el Estado, como accionista, será extremadamente vigilante sobre la estabilidad de la alianza y del grupo”.