El medioambiente constituye uno de los ejes centrales de las propuestas sobre fiscalidad del comité de expertos del automóvil. Dentro de las actuaciones promovidas en una posible nueva gestión del IVA, se propone el tipo reducido del 10% para un pequeño número de sectores, entre ellos el del transporte.

La propuesta principal sobre medioambiente hace hincapié en que los distintos impuestos de tipo ecológico se diversifiquen en un gravamen sobre la energía y otro sobre el dióxido de carbono (CO2) emitido.

Dicha acción se complementaría con una equiparación de los tipos de gasóleo y gasolina, en un periodo de tiempo todavía por definir.

Respecto a la movilidad eléctrica, las propuestas de los expertos se orientan a sustituir la base imponible del Impuesto de Electricidad por el número de kilovatios/hora consumidos, así como limitar las exenciones y reducciones en este impuesto e integrar en el mismo el que recae sobre el valor de producción de energía eléctrica.

Las recomendaciones inciden también en la supresión de impuestos promovidos por las autonomías sobre las emisiones de dióxido de carbono "por imposibilidad de cumplir con sus fines".

Otra actuación medioambiental vinculada al automóvil es el mantenimiento del impuesto sobre gases fluorados de efecto invernadero, analizada en este mismo portal web.

Los expertos inciden en su informe en una unificación de los impuestos y tasas sobre el transporte y las infraestructuras que corresponden a cada modalidad.

De esta forma, se aboga por la sustitución del Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica y el de determinados Medios de Transporte, conocido como Impuesto de Matriculación, por uno nuevo, centrado en el uso de estos vehículos.

El nuevo modo operativo de este impuesto se recomienda, en el caso de la cuota, que dependa de las emisiones de CO2 que haga cada vehículo. Asimismo, la regulación sería competencia estatal e idéntica para todos los municipios y Comunidades Autónomas.