El mercado automovilístico español tardará tres o cuatro años en volver a registrar volúmenes de entre un millón y 1,2 millones de turismos vendidos al año, en opinión del director de Lexus en España, Miguel Carsi, que subrayó que la recuperación comercial en España se producirá de una forma progresiva.

Carsi considera que en los años previos a la crisis económica el volumen de matriculaciones en el mercado nacional estaba inflado. En este sentido, prosiguió, la actual situación de ventas, con unas cifras cercanas a las 700.000 unidades anuales, está muy por debajo del potencial de España.

Según previsiones, el presente ejercicio cerrará con una cifra de matriculaciones en España de unas 700.000 unidades, en línea con las ventas contabilizadas en 2012. El presente curso se dividirá en dos momentos, el primer semestre, "que será duro", y la segunda mitad del año, cuando se producirá un pequeño despegue, vaticina.

El directivo cree que los planes de incentivo a la compra de automóviles puestos en marcha por el Gobierno (Plan Pive y Plan Pive 2) están ayudando a sujetar la demanda de automóviles y han posibilitado mantener los datos de ventas.

Por otra parte, el vicepresidente ejecutivo de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles (Anfac), Mario Armero, está convencido de que las ventas de coches crecerán este año respecto a 2012, gracias a los incentivos del Plan Pive 2 (turismos) y del Plan Pima Aire (vehículos comerciales).

Armero admite que el sector atraviesa un momento muy difícil, con una caída "estrepitosa" del consumo interno. De hecho, las ventas de coches bajan casi un 10 % en lo que va de año.

"Sin embargo, los incentivos van a ayudar a paliar esa crisis y a que podamos tener unos resultados superiores en ventas a los de 2012", agregó, antes de apuntar que el Pive propiciará la venta de 140.000 vehículos y una recaudación adicional de más de 600 millones de euros.