El nuevo Plan Pima Aire, recientemente confirmado por el Gobierno, vuelve a su concepción original y se enfoca a la renovación de vehículos comerciales ligeros, donde España ocupa la primera posición como fabricante europeo.

Anfac confía que el plan se pueda ampliar con dotaciones posteriores, hasta alcanzar los 30 millones de euros.

Pese a los excelentes resultados cosechados por el Plan Pima Aire en su edición anterior, debido a los bajos volúmenes de matriculación el parque de vehículos comerciales ligeros ha continuado envejeciéndose de manera significativa.

De ahí que Anfac valore de manera positiva la continuación de esta política de renovación de los vehículos antiguos y que tan buenos resultados está dando a nuestro país.

En este sentido, el Pima Aire repercutirá positivamente en el medio ambiente, favoreciendo la incorporación en el parque de vehículos comerciales con tecnologías más eficientes y menores emisiones de CO2.

Además, debido a que los vehículos comerciales son un input transversal para el conjunto de la economía, su modernización elevará la productividad global. Las flotas de vehículos comerciales son la principal herramienta de trabajo para pequeñas y medianas empresas y autónomos.

Este programa de incentivos, como catalizador de una mayor actividad económica para autónomos y pymes, ofrece la oportunidad al canal de particulares de beneficiarse de esta iniciativa, teniendo acceso a vehículos más asequibles, seguros, eficientes e innovadores, en las mejores condiciones económicas de la historia.

El anterior Pima Aire logró unos ahorros de consumo, medidos en litros de combustible de 4,6 millones, con un equivalente económico de 6,5 millones de euros. Asimismo, evitó la emisión a la atmósfera de cerca de 12.500 millones de toneladas al año de CO2.

El Plan supuso también la renovación de un total de 29.000 vehículos, cuya media fue de 16 años, convirtiéndose en un dinamizador de la economía.