Aneval, la asociación que agrupa a los cinco grandes exponentes del rent a car en España, atribuye la subida del 27,1% de las matriculaciones en el canal alquilador en abril al efecto calendario y a la buena marcha de la Semana Santa, que registró un 75% de ocupación hotelera, un 10% más que en el mismo periodo del pasado año, según los datos de Exceltur.

LA ENCUESTA ¿Qué tipo de coche será el próximo que te compres?

Los días que concentraron mayor volumen de matriculaciones en el mes fueron los previos a la Semana Santa, los días 10 y 11, en los que las alquiladoras reforzaron su flota en la antesala de las vacaciones y ante las buenas expectativas del comportamiento turístico, a pesar del mal pronóstico meteorológico. Esto pone de manifiesto, según Aneval, que "más allá del sol y playa, el coche permite impulsar el turismo de interior, dinamizando el gasto".

De esta forma, el canal de rent a car recupera su senda alcista después de siete meses consecutivos de bajadas en su cifra de matriculaciones debido a la "resaca" del WLTP, cuyas exigencias medioambientales, que entraron en vigor en septiembre de 2018, provocaron que en un mes tradicionalmente plano en ventas para el rent a car como es agosto, éstas se dispararan un 81% para aprovisionar las flotas ante la puesta en marcha del nuevo test de consumos y emisiones.

Por otro lado, la incertidumbre provocada por el Brexit, cuyo efecto sobre la llegada de turistas británicos (primera nacionalidad emisora de turistas a España) todavía es incierto, sumado a la recuperación de destinos competidores como Egipto o Túnez de los que España tomó turismo prestado en los últimos años, hacen prever una caída del 7% de las ventas para cierre de 2019, según datos de MSI.

A estos dos efectos coyunturales, Aneval le suma un tercero relacionado con la propia dinámica del mercado: el exceso de matriculaciones tácticas que se han venido registrando para compensar la caída de las ventas. Ante esta tendencia, los fabricantes se están viendo obligados a frenar sus operaciones de 'buy-back', lo que tiene un impacto negativo en las compras de los alquiladores.