Agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil han inspeccionado y denunciado un taller dedicado a la reparación de vehículos situado en un terreno rural en el término municipal de Alcanar (Tarragona), concretamente en la Partida Mallades, informa La Vanguardia citando a Efe. La instalación no se encontraba autorizada para ejercer ningún tipo de actividad profesional.

Los agentes se personaron en dicho taller y observaron cómo en su exterior se encontraban diferentes partes de vehículos esparcidas entre la vegetación. También había derrames de combustible y otros residuos peligrosos para el medio ambiente.

En su interior, los agentes descubrieron varios vehículos en proceso de reparación y en un local anexo, varias partes de los mismos, así como utensilios, maquinaria y herramientas de uso profesional relacionadas con la mecánica del automóvil. Los residuos extraídos se encontraban mezclados entre sí, sin un control adecuado.

Por todo ello, se detectaron un total de cuatro infracciones administrativas, que serán remitidas a las autoridades competentes en cada materia: Ayuntamiento, Agencia Catalana de Residuos y Áreas de Medio Ambiente e Industria de la Generalitat, que serán quienes determinen la sanción.