El proyecto de la Unión Europea E-MAGIC (European Magnesium Interactive Battery Community, por sus siglas en inglés), se centra en el desarrollo de un nuevo tipo de baterías de magnesio que podrán ser utilizadas por los vehículos eléctricos, además de otras aplicaciones relacionadas con el almacenamiento de energía, informa el portal Híbridos y Eléctricos.

La gran dificultad de los investigadores es lograr ampliar los ciclos de carga y descarga de este tipo de baterías para conseguir una larga vida útil. A pesar de este inconveniente, las baterías que desarrollará este proyecto incorporarán magnesio como material para el ánodo, lo que aumenta la densidad energética y la potencia respeto a las actuales baterías de iones de litio que montan la mayoría de los vehículos eléctricos. Además, este material aumenta la seguridad de la batería, ya que su estructura interna es menos propensa a fallos que la del litio.

En los ánodos de magnesio no aparecen las dendritas que se forman en las baterías de litio, recoge la misma fuente. Estos depósitos electroquímicos en los electrodos pueden formar estructuras en forma de aguja y causar perturbaciones o incluso cortocircuitos peligrosos. Al no existir procesos de este tipo en el magnesio puede utilizarse la alta capacidad de almacenamiento de este metal, lo que aumenta el rendimiento de la batería.

En cuanto a la disponibilidad de este material, el magnesio es aproximadamente 3.000 veces más abundante en La Tierra que el litio y, además, es más fácil de reciclar, lo que permitirá la reducción de los costes de fabricación dando lugar a baterías más baratas.

E-MAGIC, financiado con 6,5 millones de euros por la UE, está coordinado por el centro de tecnología electroquímica Cidetec, ubicado en el País Vasco, aunque contará también con la participación de nueve instituciones científicas europeas. El proyecto se extenderá hasta finales de 2022.