El fabricante de baterías Exide Technologies Inc. Ha decidido acogerse al "capítulo 11 de protección de la bancarrota" a primera hora de este lunes. De este modo la empresa se protege ante el vencimiento del pago de 31 millones de dólares correspondientes a intereses de deuda en agosto y a otros 52 millones de dólares en convertibles en septiembre.


Fuentes de la compañía estadounidense descartan que esta medida vaya a tener repercusiones en sus actividades en Europa, al tiempo que garantizan el normal desarrollo de su actividad industrial y comercial en nuestro continente. Su actividad en Europa supone para Exide el 60% de su facturación.
El vicepresidente financiero de la compañía matriz, Phillip A. Damaska, ha declarado que planea "poner en práctica una reestructuración que daría lugar a un balance y una estructura de capital sostenible". En este contexto Exide ha conseguido una financiación adicional de 500 millones de dólares de la banca JP Morgan Chase & Co., el mayor banco de inversión mundial por ingresos en el 2012, para financiar su reestructuración.
Exide, con una plantilla cercana a los 10.800 empleados en más de 80 países, ya es la segunda vez que recurre a acogerse al capítulo11 (ya lo hizo en 2004 superando con éxito esa crisis). En su petición de acogimiento al capítulo 11 ha declarado unos activos cercanos a los 1.900 millones de dólares y un pasivo de 1.100 millones de dólares.
Exide espera que al cierre de este ejercicio obtendrá cerca de los 24 millones de dólares de ebitda.
Sus beneficios han caído en medio de los altos costos de producción; los mayores costos de plomo; la liquidez ajustada por los costes financieros; una demanda, más débil de lo esperado en algunos mercados; y la pérdida del contrato de suministro que mantenía con Wal-Mart Stores Inc. 's.