Faconauto ha mostrado su preocupación por el importante incremento que han experimentado durante este ejercicio las matriculaciones a particulares comercializadas a través de canales cuya actividad principal no es la venta de vehículos, “entrando, de esta manera, en conflicto con los intereses legítimos de los concesionarios”, afirman desde la patronal.

La entidad llama la atención sobre “las ventas que están realizando directamente algunas entidades financieras tras llegar a acuerdos con las marcas a espaldas de los concesionarios, de tal forma que aprovechan su red de oficinas y vinculan la adquisición del vehículo a una financiación y a otros productos y servicios cruzados”.

La patronal considera que “el proceso de venta de un vehículo requiere la máxima profesionalización para dar la mejor respuesta a las nuevas necesidades de los clientes, teniendo en cuenta además los avances tecnológicos que hoy experimentan los coches”. Esa profesionalización sólo puede ser asegurada por los concesionarios “porque, por definición, es su actividad principal y porque sus profesionales se están permanentemente formando para realizar una labor cada vez más especializada”.

En esta línea, Faconauto advierte de que los concesionarios están sujetos a la tutela, a los estándares y a las fuertes inversiones que les obligan a hacer las marcas para poder trasladar el mejor servicio al cliente. “Esto contrasta de manera llamativa con los nulos requisitos que tienen que cumplir los citados canales de comercialización para competir con las redes de distribución oficiales”, añaden desde la federación, que recuerda a los fabricantes que la red de concesionarios es históricamente “su mejor aliada en el sector, ya que sólo ellos pueden absorber su producción comprando los vehículos en firme y financiándolos”.

Asimismo, la patronal considera que las entidades financieras “deberían centrar sus esfuerzos en apostar por la red de concesionarios como fuente de negocio para su actividad principal, que ha sido y debería seguir siendo la financiación del vehículo al cliente final a través del punto de venta. Con este enfoque, y como siempre ha sido, encontrarán el impulso y la colaboración de los concesionarios a los que representa Faconauto”.

Faconauto pide, tanto a marcas como a entidades financieras, que aborden sus relaciones comerciales “desde la lealtad a los concesionarios y sin pervertir el equilibrio del modelo de distribución de vehículos que mejores resultados a dado para los clientes y para el propio sector”.