Respecto a la no aprobación en plazo (el 17 de septiembre) de los incentivos para la adquisición de vehículos eléctricos establecidas por el Plan Moves II por parte de ocho comunidades autónomas, Faconauto cree que el momento actual, marcado por el impacto de la pandemia, “requiere poner en marcha de manera urgente todas las iniciativas capaces de dinamizar la actividad económica y de consumo, particularmente en aquellos sectores, como el automóvil, que están en disposición de ser tractores de otros sectores productivos”.

Por ello, la patronal de los concesionarios señala que “es incomprensible y criticable que hasta ocho comunidades autónomas (Baleares, Cantabria, Canarias, Castilla y León, Ceuta, Extremadura, Melilla y Murcia) hayan agotado el plazo sin haber puesto en marcha el Plan Moves II en sus territorios”.

Esta situación genera, según Faconauto, “desigualdad de oportunidades entre los ciudadanos de aquellas comunidades en las que el Plan sí funciona y permite la adquisición de modelos eléctricos en mejores condiciones, y aquellas otras donde la ayuda no ha llegado en tiempo y forma por una inexplicable inoperancia política”.

La Federación cree que la transición hacia una economía descarbonizada debería ser una prioridad estratégica para todas las Administraciones Públicas, tal y como marca Europa a través de sus políticas, particularmente las que establecerá para la recepción de los fondos europeos de recuperación. “Resulta difícil de comprender que algunas comunidades autónomas se desmarquen de esta línea estratégica futura despreciando el presupuesto que se les ha asignado dentro del Plan Moves II”, añaden desde Faconauto.

Por ello, la patronal de los concesionarios hace un llamamiento a las comunidades autónomas que todavía no han implementado las ayudas para que lo hagan "con la urgencia que requiere este momento", ya que "va en detrimento de los intereses de sus ciudadanos, de la tan necesaria dinamización del consumo y de la estrategia para descarbonizar la movilidad".