Ancera, Asociación Nacional de Comerciantes de Equipos, Recambios y Accesorios para Automoción, nos recuerda que con la llegada del nuevo año entró en vigor el nuevo impuesto sobre gases fluorados de efecto invernadero.

El nuevo impuesto establece que los fabricantes, importadores, adquirentes intracomunitarios, revendedores y gestores de residuos, así como los beneficiarios de las exenciones a que se refieren los artículos 10 a 17 de este Reglamento y los beneficiarios de tipos impositivos reducidos a que se refiere la disposición transitoria segunda estarán obligados, en relación con los productos objeto del Impuesto sobre los Gases Fluorados de Efecto Invernadero, a inscribirse en el registro territorial de la oficina gestora en cuya demarcación se instale el establecimiento donde ejerzan su actividad o, en su defecto, donde radique su domicilio fiscal.

El plazo dado para ello finaliza hoy, 31 de enero. Ante las dudas de muchos operadores que, de una manera u otra manejan gases fluorados, sobre si ellos tenían que solicitar o no la inscripción, y el retraso que se estaba produciendo en el registro, tanto la Subdirección General de Tributos e Impuestos Especiales del Ministerio de Hacienda, como a la Subdirección de Intervención de Aduanas e Impuestos Especiales han mostrado toda la comprensión al respecto de una posible ampliación del plazo.

Sin embargo, desde Tributos señalan que aunque comprenden la situación generada, no es posible ya modificar el Real Decreto porque llevaría más tiempo del que queda de plazo. Por su parte, la Agencia Tributaria (Subdirección de Intervención de Aduanas e Impuestos Especiales) expone que han solicitado a la abogacía del Estado que se pronuncie en relación con la posibilidad de ampliar el plazo en 15 días (utilizando como posible vía el art. 41 de la Ley 30/92, y consultando al respecto a la abogacía del estado, con la esperanza de que tuviera una respuesta positiva).

La Abogacía del Estado no se ha mostrado partidaria de admitir esa solución prevista para casos excepcionales y, dado que no es posible emitir instrucción a las oficinas gestoras para que acepten solicitudes fuera de plazo, sugiere la siguiente solución.

Todo el que crea que debe estar registrado o tenga duda solicite el registro, aunque sea una solicitud incompleta, presentando un simple escrito, diciendo que solicita la inscripción en el registro.  

Pese a que sea incompleta se entenderá como presentada y posteriormente ya les tocará a ellos lidiar con solicitar a cada cual lo que le falte y proceder o no a inscribirle si es o no necesaria dicha inscripción.