La Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor (Ganvam) estima que la decisión del Gobierno de extender hasta julio de 2016 la dotación sobrante del Plan Pive 8 permitirá un crecimiento de las ventas de coches de hasta el 9% el próximo año, lo que supone elevar en tres puntos la previsión inicial.

En este sentido, la patronal considera que los 100 millones de euros que se destinarán a la prórroga generarán un demanda de 125.000 unidades.

 

Así, gracias a la continuidad de los incentivos a la compra, las matriculaciones se situarán el próximo año en el entorno de las 1.120.000 unidades, acercándose ya a la situación natural del mercado que, por su nivel de población y renta per cápita, está fijada en los 1,2 millones de unidades al año.

Los vendedores reconocen el papel que las sucesivas ediciones del Plan Pive ha tenido en la recuperación de la demanda y ligaron la salud del sector automoción al programa de incentivos que permitirá romper la barrera psicológica del millón de unidades este año, con un aumento del 20,5%.

De hecho, para los vendedores, si bien es cierto que los primeros síntomas de recuperación económica han tenido un efecto directo en la mejora de la demanda, los planes de incentivo a la compra siguen actuando como dinamizadores del consumo, al menos hasta que fluya por completo el crédito, en un mercado en el que ocho de cada diez operaciones precisan de financiación.

En la actualidad, el crédito al consumo en España es el más caro de la zona Euro pues, según datos del Banco Central Europeo (BCE), su precio está cuatro puntos porcentuales más alto que la media.

Asimismo, admiten que es precisamente el impulso de los planes de incentivo el que ha ayudado a recuperar los números negros en las cuentas de resultados de las redes de distribución, que incrementaron ligeramente su rentabilidad en el primer semestre. Concretamente, el resultado de los concesionarios se situó en el 1,4%, frente al 0,7% de un año antes, gracias al buen comportamiento del área de ventas, que aportó al resultado global un 52%, seis puntos más que hace un año.

No sucede así con la posventa, que en los últimos años viene perdiendo peso en su contribución a la rentabilidad del negocio debido, principalmente, a la creciente antigüedad del parque donde más de la mitad supera ya los 11 años de media. En la primera mitad del año el área de taller y recambio aportaba el 48% al resultado global, frente al 54% de un año antes.

A juicio del presidente de Ganvam, Juan Antonio Sánchez Torres, el impulso a la demanda de las distintas ediciones del Pive permitirá estabilizar este año la antigüedad del parque en el entorno de los 10,2 años.

"Este freno al envejecimiento tendrá también un impacto positivo en los talleres, ya que los vehículos jóvenes son los que más se reparan por garantía del fabricante y seguro a todo riesgo. Actualmente, los modelos de cinco años sólo representan un tercio de los ingresos de la posventa, cuando hace seis años suponían casi la mitad".

Para los vendedores, no hay motivo para que el programa de incentivos no se articule con continuidad, ya que no supone un gasto para el Estado sino una inversión, teniendo en cuenta que por cada euro recupera dos vía impuestos, por no hablar del impacto directo sobre el rejuvenecimiento del parque, el medio ambiente y la seguridad vial.