El consorcio automovilístico General Motors acaba de anunciar su intención de dejar de comercializar automóviles de la marca Chevrolet a gran escala en el mercado europeo a partir de 2016, como consecuencia de la complicada situación económica de la región y de su modelo de negocio.

Señalar que Chevrolet proseguirá su comercialización tanto en Europa occidental como del Este sus modelos calificados como 'icónicos'(véase Corvette), aunque bajo pedido por parte de los clientes, mientras que en Rusia y en la Comunidad de Estados Independientes continuará con su actividad comercial normal, debido a la buena implantación de la firma.

General Motors manifestó que esta medida permitirá mejorar la presencia de Opel y Vauxhall en Europa, al tiempo que contribuirá a reducir la complejidad del mercado por la coexistencia de compañías como Opel y Chevrolet en los mismos países.

Como parte de su salida de Europa en 2016, Chevrolet trabajará con su red comercial en Europa del Este y occidental para definir los próximos pasos, asegurando el cumplimiento de las obligaciones con los clientes.

Así, el presidente de la firma en el Viejo Continente, Thomas Sedran, apuntó que los clientes mantendrán la garantía, piezas y servicios de sus vehículos comprados hasta finales de 2015.

En la actualidad, la mayor parte de sus vehículos vendidos en Europa se fabrican en Corea del Sur, por lo que la empresa trabajará para mejorar la rentabilidad y reducir los costes de sus operaciones en dicho país asiático.

General Motors estima que el fin de la actividad comercial a gran escala de Chevrolet en Europa tendrá un impacto sobre sus resultados de entre 700 y 1.000 millones de dólares (entre 518 y 740 millones de euros) en la primera mitad de 2014.

Por su parte, la Federación de Asociaciones de Concesionarios de la Automoción (Faconauto) mostró su preocupación ante este anuncio y confía que el fabricante explique a los concesionarios la situación en la que éstos pueden quedar.

La patronal espera que GM ayude a garantizar el servicio a los compradores, una vez consumada la retirada. Los concesionarios, mientras, seguirán atendiendo a sus clientes con normalidad tanto en la venta como en la posventa.

También solicita que se respeten las inversiones que la red de concesionarios Chevrolet ha venido haciendo en los últimos años para, precisamente, impulsar su actividad y crecimiento.

De hecho, la red se ha ampliado con nuevos puntos de venta en el último año y la marca ha exigido en los últimos meses inversiones a las concesiones ya establecidas.

Chevrolet cuenta a día de hoy con 85 concesionarios en España, que dan empleo directo a más de 1.000 personas.