La población tiende a concentrarse en las ciudades y las estadísticas predicen que cada vez serán mayores los núcleos urbanos en detrimento de los rurales: se prevé que, de aquí a 2050, nueve de cada diez españoles viva en núcleos urbanos, según cifras de la ONU. Además, en ciudades como Madrid se estima que a diario circulan 2,5 millones de coches. Para hacer de las ciudades espacios habitables, con el transporte más eficiente y el menor impacto posible en el medio ambiente, se necesita el 'Big Data' pero también saber cómo sacarle partido.

De ésos y otros temas se habló, el pasado 11 de abril, en la mesa redonda “Analítica de datos y negocios de movilidad urbana” organizada por IMF Business School, en la que participaron Irene Tortosa, analista de aprendizaje automático en BigML; Orazio Corva, director comercial y de Marketing del Servicio Motosharing de Acciona; Beatriz Rodríguez, responsable del área de analítica para Smart Cities y edificios inteligentes en Indra-Minsait; Raúl Viudez, director de Tecnología y Marketing de Wible; y Marino Caballero, responsable de Desarrollo de Negocio en Zity. La tertulia ha estado moderada por Ana Fernández-Ardavin, decana de la escuela, quien ha destacado la importancia de la seguridad y la privacidad en el tratamiento de estos datos.

Para Orazio Corva, de Acciona, una de las mayores ventajas es la libertad que tiene el usuario para decidir cómo se mueve gracias a la tecnología. “En esto también importa que hoy la gente es mucho más consciente del impacto ambiental de sus decisiones, y para eso ayuda que exista la movilidad compartida”. Por su parte, Beatriz Rodríguez, de Indra-Minsait, destacó cómo desde siempre el transporte ha tenido dos objetivos: reducir tiempo y distancia. “En las ciudades reducir el tiempo es más complicado, pero hoy el ciudadano está en el centro de la decisión. Antes todos querían un coche en propiedad, eso ahora no pasa tanto”. También cómo hoy son importantes variables como el coste, el tiempo, el sentido de la propiedad y hasta la sensación de experiencia del usuario, así como la cantidad de agentes que influyen (el ciudadano, los gestores de las ciudades, las empresas, etc.) y hasta el medio ambiente.

Los ponentes reconocieron de forma unánime que la principal ventaja de la tecnología en el sector de la movilidad es la personalización y el empoderamiento del ciudadano. “Hay más aplicaciones, más servicios, y eso permitirá que entren nuevos actores. Nos encaminamos al usuario multimodal, que coge coche compartido, el suyo propio y un taxi en un mismo día”, señaló Raúl Viudez, de Wible. Sus palabras las secundó Marino Caballero, de Zity, quien señaló cómo todas las soluciones se basan en el dato, tanto en lo que dice como en lo que hace. “Los datos son tan completos que las apps tienen una gran capacidad de previsión”, explicó Irene Tortosa, de BigML.

Aun así, sigue habiendo retos pendientes porque la cantidad de información que se maneja es tal que hay que saber utilizarla. “Sabemos lo importante que es el clima, si el día es laborable o festivo, los datos de la DGT y de la Aemet, etc. pero lo que nos falta es traducir todo eso para la toma de decisiones en la empresa”, reconoció Raúl Viudez. Ahí está, señaló Oracio Corva, la ventaja competitiva de cada negocio.

Para solventar estos retos hay que contar con los mejores perfiles, sobre todo aquellos mixtos que mezclan conocimiento y actitud, programar, pero también gestionar equipos, liderar y saber sacarle partido al dato. Según apuntó Beatriz Rodríguez, de Indra-Minsait, “son los más laborados. Los equipos multidisciplinares son hoy una realidad. Necesitas liderazgo y gestión de equipos, soft skills”.