KYB Europa demuestra, una vez más, su compromiso con el mercado de reposición, tras la apertura de una nueva fábrica de muelles situada en Chrudim (República Checa), a unos 15 km. de la planta de amortiguadores que la firma posee en la localidad de Pardubice.

La nueva fábrica se ha construido para apoyar la creciente demanda de muelles KYB K-Flex que está teniendo lugar en Europa y Eurasia. Con una inversión inicial de diez millones de euros, la construcción de la planta comenzó en mayo de 2013, finalizando el pasado mes de diciembre.

Actualmente, el proceso de producción ya está en marcha e irá incrementando de forma gradual, tanto en volumen como en gama, hasta alcanzar un pleno rendimiento en el tercer trimestre del año.

El procedimiento de fabricación se fundamenta en los más altos estándares de producción, incluyendo un proceso de endurecimiento que aumenta significativamente la resistencia a la fatiga del muelle.

En este sentido, todos los muelles K-Flex son fosfatados antes de recibir una capa de resina epoxi, garantizando una larga duración y una gran resistencia a la corrosión. Por otra parte, la trazabilidad queda asegurada por un nuevo sistema de marcado láser.

En palabras de Mike Howarth, vicepresidente de KYB Europa, "esta nueva fábrica es un desarrollo importante para KYB en Europa y la inversión contribuirá a fortalecer nuestra posición como destacado proveedor de muelles en el mercado de reposición".