La delegación de KYB en Moscú dio, el pasado 5 de septiembre, el pistoletazo de salida a una maratón de pruebas que partió de la capital rusa con destino a la ciudad de Vladivostok.

Seis vehículos con sus correspondientes equipos formados por conductores con más de 15 años de experiencia, blogueros, cámaras y periodistas cubrieron los más de 12.000 km. que separan Moscú y Vladivostok, visitando otras 18 ciudades rusas.

Esta carrera es especial porque, a diferencia de muchas otras, no tiene carácter competitivo o de entretenimiento. "En KYB, de acuerdo con nuestra política de responsabilidad social, creemos que tenemos la obligación de recordar a todos los conductores que la seguridad en carretera depende del estado del vehículo", recalcan.

El principal mensaje de esta maratón es concienciar a los conductores la necesidad de prestar la máxima atención al mantenimiento del vehículo y en especial a la suspensión.

Los seis vehículos participantes en la maratón KYB fueron Toyota Land Cruiser RHD, Chevrolet Niva, Hyundai Sonata, Ford Focus, Land Rover Freelander y, como soporte técnico, un Chevrolet Tahoo. La selección de los vehículos se hizo teniendo en cuenta principalmente dos factores: que todos ellos fueran de los modelos más populares en Rusia y que tuvieran alrededor de 70.000 km., intervalo recomendado para la sustitución de los amortiguadores.

Durante todo el recorrido se llevaron a cabo periódicamente diagnósticos de la suspensión en los coches participantes. Además, todas las personas interesadas podían realizar un chequeo gratuito de la suspensión de sus vehículos en los talleres KYB certificados.

Los primeros síntomas de problemas aparecieron al sexto día. En la ciudad de Ufa, el octavo día de ruta, se sustituyeron los amortiguadores y cojinetes traseros del Hyundai Sonata. Una vez reemplazados por amortiguadores KYB, el vehículo experimentó una evidente mejoría en la conducción.

A lo largo de la maratón los coches participantes tuvieron que ser reparados en varias ocasiones, debido fundamentalmente tanto a la mala calidad de las carreteras como al tráfico padecido, teniendo que ajustar las fijaciones de los amortiguadores y sustituir muelles y pastillas de freno.

El 19 de octubre todos los participantes llegaron a Vladivostok. El análisis final mostró que, como media, cada 12.000 km. el desgaste producido en los amortiguadores era de un 15%.