De acuerdo con el Índice Crédito y Caución de Incumplimiento, los niveles medios de impago soportados por las empresas españolas acumulan en los tres primeros trimestres de 2014 una reducción del 34% en relación al mismo periodo del año anterior. Pese a lo positivo del dato, supone la primera desaceleración de la mejora del entorno de impago en la serie encadenada de siete trimestres.

 

En este sentido, la evolución favorable del entorno iniciada en 2013 puso fin a la fase de año y medio de empeoramiento ininterrumpido que se inició en la segunda mitad de 2011. Los niveles de impago de nuestro mercado doméstico siguen superando los que se registraban al cierre de 2007.

La evolución positiva del Índice Crédito y Caución de Incumplimiento es un reflejo del crecimiento de la economía española. El aumento de la demanda externa y la mayor confianza empresarial han estimulado la inversión empresarial, mientras que la recuperación del mercado laboral y la demanda contenida de bienes de consumo duraderos han incrementado el consumo privado.
Este entorno más equilibrado, unido a la selección de riesgo y gestión del crédito al cliente que preside las relaciones entre empresas desde 2009, han provocado una reducción sostenida de los niveles de impago en el B2B a lo largo de los últimos siete trimestres.

Recordemos que el entorno de negocio que afrontan las empresas españolas sigue siendo muy complejo. La iliquidez continúa siendo el principal detonante de los problemas de pago. Los niveles de insolvencia judicial, que reflejan las dificultades de muchas empresas para seguir reestructurándose ante la complejidad de la realidad económica cerraron 2013 en máximos, en el entorno de los 10.000 casos anuales.

Cabe esperar que el número de concursos cierre 2014 por debajo de los 7.000 casos que, pese a la mejora que supondrá, supone un nivel de concursalidad, muy superior a los anteriores a la crisis donde lo habitual era registrar un millar de casos anuales.