Johnson Controls, con una inversión de más 100 de millones de euros, amplía su planta de Zwickau (Sajonia, Alemania) para convertirla en el centro de producción más grande del mundo de baterías AGM (Absorbent Glass Matt).

El fabricante conmemoró la finalización de las obras de ampliación el pasado 28 de septiembre. En dicha celebración participaron los trabajadores, personalidades políticas y empresariales y directivos de la firma.

"La necesidad de baterías Start-Stop continuará creciendo de forma significativa durante los próximos años", pronosticó Holger Jetses, responsable europeo de Johnson Controls Power Solutions, en la inauguración de Zwickau.

De hecho, en 2018, aproximadamente el 80% de todos los vehículos fabricados en Europa estarán equipados con la tecnología Start-Stop. "Con la ampliación de nuestra planta, estamos más que preparados para afrontar los retos que tenemos por delante", recalcó Jetses. En estos momentos, la capacidad de producción es de 6,6 millones de baterías anuales.

Durante más de un siglo se han fabricado baterías en Zwickau. Desde 2005, la planta es el centro de producción principal de baterías AGM de Johnson Controls. Entre las nuevas incorporaciones se incluyen una nave de fabricación, un edificio de logística y cuatro líneas de montaje de última generación.

Indicar también que el número de empleados prácticamente se ha duplicado, pasando de apenas 200 a 400. Además, el medio ambiente también ha salido beneficiado, pues las emisiones de CO2 del centro descenderán a unas 500 toneladas al año.