La Policía ha detenido, dentro de la operación 'Clau Anglesa', al dueño de un taller mecánico situado en Alboraya (Valencia) que carecía de los permisos y licencias preceptivas y  arrojaba el aceite de los vehículos a una arqueta de aguas pluviales y a un depósito de alcantarillado.

El citado taller, en el que también fueron identificadas dos personas más, tampoco realizaba tratamiento alguno de residuos peligrosos almacenados, lo cual constituye un delito contra el medio ambiente.

Además, se detectaron manchas de aceite en el suelo y se comprobó que no efectuaban el correcto tratamiento de residuos peligrosos generados.

Hasta el momento, recuerda la Conselleria de la Comunitat Valenciana, esta unidad policial ha inspeccionado 925 talleres (de los cuales 134 eran ilegales), ha detenido a siete personas (seis en Valencia y una en Alicante), y ha localizado vehículos y material sustraído.