La fabricación de vehículos en España creció un 10,85% hasta el mes de noviembre, con un volumen total de 2.248.433 unidades, superando ya las cifras del pasado año (2.163.338 vehículos producidos). Se trata de unos números cada vez más cercanos al objetivo de 2,4 millones de unidades para el cierre de este ejercicio.

 

La adjudicación de un nuevo proyecto a la fábrica de PSA Peugeot-Citoën de Vigo, la furgoneta K-9, es una muestra más de la capacidad de España para fabricar vehículos. De hecho, este año se han hecho muchos ajustes dentro de las factorías y se han propuesto muchas iniciativas para avanzar hacia un futuro más estable.

Esto, sin duda, ha sido uno de los detonantes para que los mercados de fuera sigan demandando el vehículo 'Made in Spain' y los inversores sigan viendo a España como un país productor de coches de calidad, ofreciendo más carga de trabajo a las líneas de producción de casi todas las factorías del país.

Los riesgos económicos mundiales persisten, como estamos viendo estos días en el caso de Rusia, o los bajos crecimientos cuando no caídas en el centro de Europa. Por ello debemos seguir trabajando en dos líneas muy importantes: las exportaciones, abriendo nuevos destinos con mayor potencial de crecimiento, y el mercado interior, donde tenemos que avanzar hacia un mercado de 1,2-1,3 millones de unidades.