El sistema antibloqueo de frenos (ABS) formará parte del equipamiento estándar para un número creciente de motocicletas en la Unión Europea (UE) a partir de 2016. A este efecto, la UE publicó a principios de marzo una regulación con el objetivo de seguir reduciendo el número de accidentes.

Hace dos años, en 2011, unos 5.000 motociclistas murieron en Europa. "El uso generalizado del ABS podría evitar uno de cada cuatro accidentes de motos graves o mortales", opina Gerhard Steiger, presidente de la división Chassis Systems Control de Bosch.

En este sentido, en los próximos años, el ABS de Bosch irá mejorando y se complementará con más funciones. "El objetivo es la protección global del conductor en todas las situaciones de conducción", concluyó Steiger.

Bosch fabrica sistemas ABS para motocicletas desde 1994 y, desde entonces, ha vendido ya unos 750.000 de estos dispositivos. En 2010, la empresa introdujo, por primera vez, una generación de ABS diseñada específicamente para motos y la está complementando continuamente con funciones adicionales.

Según la regulación de la UE, todas las motos con una cilindrada superior a 125 c.c. tienen que estar equipadas obligatoriamente con un sistema antibloqueo. Esto será aplicable a todas las motocicletas cuyo modelo se homologue después del 1 de enero de 2016 y, un año después, la medida será extensible a todas las motos de nueva matriculación.

Las motos menos potentes, con cilindradas superiores a 50 c.c., también requerirán un ABS o un sistema combinado de frenado (CBS) capaz de crear una unión entre el freno de la rueda delantera y el de la rueda trasera, de tal manera que, al frenar uno de los dos frenos, se frenen ambas ruedas.