Las principales deficiencias halladas en las ITV de Ibiza a lo largo del pasado año fueron relativas a iluminación y señalización, con un total de 14.685, entre las cuales había 8.969 graves y 5.716 leves.

 

A continuación estuvieron las deficiencias en las condiciones exteriores, carrocería y chasis de los vehículos, de las que se contabilizaron 7.612, seguidas de las de motor y transmisión, con un total de 7.065, y en los ejes, ruedas, neumáticos y suspensión, de las que había 6.756.

En el otro extremo, entre las deficiencias menos habituales están las de emisiones contaminantes, de las que en 2014 únicamente hubo 594 y todas fueron consideradas como graves, y las relativas a las condiciones interiores del vehículo, con 740, todas graves menos una.

El conseller de Industria en funciones, Vicent Roig, comentó en este sentido que se mantiene la tendencia surgida a raíz de la crisis que los propietarios de vehículos no van al taller a realizar revisiones antes de ir a la inspección. "La gente se limita a pasar la ITV y arreglar aquello que te dicen que no pasa", lamentó.

Apuntó asimismo que se ha detectado que los conductores están reponiendo piezas que están en mal estado con material de segunda mano, lo que consideró como "preocupante".

"Entiendo que si tus neumáticos están mal, o tus amortiguadores, son más baratos unos de segunda mano, pero hay que tener en cuenta la seguridad", recalcó Puig, para quien esto debe primar, tanto la de uno mismo como la del resto de gente que circula.