La Unidad de Policía Administrativa y Civismo (UPAC) de la Policía Local de Manresa (Barcelona) puso recientemente en marcha un operativo para la inspección y control administrativo de las actividades de taller de reparación.

Mediante esta acción se han detectado un total de once talleres ilegales, donde se llevaban a cabo una actividad sin la licencia municipal o la comunicación previa correspondiente.

Esta acción policial tiene como objetivo principal "evitar perjuicios al medio ambiente, ya que los talleres ilegales no pueden utilizar los servicios de tratamiento y recogida de residuos y vierten el aceite al alcantarillado y abandonan o queman otros residuos como neumáticos o filtros".

Además, estos talleres clandestinos tampoco disponen de las medidas de seguridad adecuadas y no tienen pólizas de seguros.

Los responsables de estos talleres han sido imputados penalmente por no tener un seguro obligatorio de responsabilidad civil. También han sido denunciados por una infracción administrativa al gestionar inadecuadamente los residuos que producían.

Del mismo modo, dos de los imputados han sido puestos a disposición del Cuerpo Nacional de Policía de Manresa por encontrarse en situación irregular en España.