El Consejo de Ministros aprobó el pasado viernes el Plan Pive 4 y el Plan Pima Aire 2, que ahora se extenderá también a particulares. El primero contará con una dotación de 70 millones de euros y está vigente desde el 28 de octubre. Habrá una única novedad, pues se incorporan los vehículos adaptados para personas con movilidad reducida, con condiciones similares a las de las familias numerosas.

El conjunto de ambos planes están produciendo unos efectos en la recaudación fiscal y en la economía española muy relevantes. Se calcula que generará una actividad económica de más de 4.000 millones de euros, impulsando la confianza del consumidor.

En este sentido, el impacto de los planes no se reduce solamente a la economía, debido a que están contribuyendo a achatarrar cerca de 400.000 vehículos.

Desde el punto de vista de la eficiencia energética y ahorro de combustible, se estima una reducción de cerca de 190 millones de litros de combustible, el equivalente a una ahorro de 266 millones de euros.

Por su parte, el Plan Pima Aire también tiene un fuerte impacto social. Ya ha cumplido su primer objetivo, rejuvenecer la flota de vehículos comerciales ligeros: más de 15.000 operaciones de vehículos nuevos cargados de tecnología e innovación se han puesto en el mercado, retirando otros mucho más contaminantes.