Al contrario de lo que pretende la legislación española y europea de establecer 60 días como plazo de pago B2B, las grandes empresas son las que más tardan en pagar (118 días) y las pequeñas las que menos (88), mientras que la construcción bate el récord sectorial con 109 días.

Éstas son algunas conclusiones del estudio 'Situación de los plazos de pago en el B2B', elaborado en el marco del Observatorio de Riesgo de Crédito en la Cátedra de Cash Management del IE Business School y realizado a partir de los datos de 115.000 cuentas anuales.

En el marco de una legislación cada vez más exigente orientada a su reducción, esta evolución sólo puede interpretarse como una respuesta del tejido productivo a la necesidad de financiar su actividad empresarial a través del crédito comercial en un entorno de insuficiencia de liquidez financiera y capitalización empresarial.

Por comunidades autónomas, la evolución del comportamiento en pagos depende de diversos condicionantes, entre los que cabe citar, principalmente, dos: los matices en la cultura de pagos o la composición sectorial. La horquilla supone cerca de 38 días adicionales de crédito comercial.

Navarra, con un tejido productivo muy maduro, capitalizado y orientado a la exportación, presenta los plazos de pago más reducidos de todo el país, 19 días por debajo de la media nacional.

En el otro extremo se sitúa Andalucía, con plazos de pago de 113 días. Las 17 comunidades tienen un rasgo común a la hora de pactar sus plazos de pago en el B2B, pues en ninguna se observa una reducción durante 2012. Sólo el País Vasco registró un comportamiento realmente estable, manteniéndose en los 88 días.