La caída de las ventas de vehículos, la incertidumbre del modelo de movilidad del futuro y la digitalización están provocando diferentes consecuencias en el empleo dentro del sector de la automoción. El presidente de Faconauto, Gerardo Pérez, ya anunció que el “desequilibrio” entre fabricantes y vendedores provocaría la destrucción de más de 3.000 empleos en 2019.

UGT y CC.OO piden atraer inversiones al sector de los componentes, con cinco veces más empleados que las fábricas de vehículos, para evitar así “una sangría” en la tasa de empleo dentro del sector de la automoción. Según informa Faconauto, los sindicatos muestran una especial preocupación por por saber si las plantas de producción tienen alternativas proporcionadas por las propias empresas para continuar o adecuar su producción.

Como opción más viable, los sindicatos proponen las baterías como una solución de futuro. Según CC.OO, con la llegada del coche eléctrico, el sector de fabricación de componentes se vería afectado, ya que este tipo de vehículo tiene un 30% menos de piezas. El responsable de Automoción de CC.OO, Joaquín Ferreira, ha afirmado que “más que preocupados, estamos ocupados”, pues, en su opinión no se debe ser alarmista y aún es pronto para hablar de más medidas concretas.

Por su parte, UGT ha presentado diferentes medidas al Gobierno, entre las que se encuentra la jornada laboral de 32 horas (cuatro días a la semana); la ampliación del contrato de relevo o la jubilación a los 60 años con coeficientes reductores, tal y como se hizo en la minería; un “impuesto al robot”; un “plan renove” de vehículos y otro de achatarramiento; o planes estatales de mejora de contratación de jóvenes y planes de igualdad para los centros de trabajo.